Algunos de vosotros conoceréis el hashtag #Renfeando que suelo publicar en las historias de mi Instagram. Básicamente son las veces que me monto en un tren de media distancia para hacer el trayecto Madrid-Cádiz y viceversa. Este trayecto lo realizo cada semana, la duración total hasta que llego al destino final suelen ser 6 horas aproximadamente.

No tiene nada de especial, simplemente es por compartir en algo de contenido en Instagram en los momentos previos de subir al coche -Sí, se llama “coche” al vagón donde vamos sentados. El término “vagón” realmente se usa para las mercancías.

Viajar en tren es una maravilla, no tiene nada que ver con el coche o incluso el avión. Os lo digo de verdad, mira que yo era muy reticente de usar el tren y amortizar el coche haciéndole kilómetros. Tener la libertad de irme a donde quisiera y cuando quisiera.

Pero con el tiempo uno ya piensa en otros valores a la hora de viajar. Uno de ellas es aprovechar el tiempo en vez de estar pendiente de la carretera. Normalmente yo lo aprovecho para crear contenidos como este post. Viajar en tren con Renfe tiene una serie de ventajas que me gustaría compartir con vosotros, además de algunos consejos sobre mi experiencia en los viajes semanales.

Billetes digitales. Pros y contras

Renfe permite utilizar el smartphone, tablet o incluso reloj inteligente cómo soporte para el billete. Es decir, a través de su App oficial o incluso desde Wallet (para iOS) tienes la oportunidad de comprar, modificar, anular, reservar o transportar tu billete de manera digital.

Esto realmente es muy cómodo, gracias a ello no hace falta buscar una impresora, tanto en casa como en las propias estaciones de Renfe para llevar el «pasaporte» hacia el maravilloso mundo de las vías que rodean el Reino de España. Es mucho más cómodo tenerlo digitalizado, pero en ciertas ocasiones puede resultar más peligroso.

Un smartphone o reloj inteligente está pensando para facilitarnos la vida, pero también suelen fallar cuando más los necesitamos. Corrijo, en el momento más inoportuno. No es una regla general, pero cuando tiene que fallar, falla en el peor momento. De ahí que sea bueno tener alguna alternativa.

Billete impreso

Un billete impreso ocupa lugar, se puede olvidar, romper o incluso perder si no lo tenemos bien guardado. Son las únicas pegas que podría ponerle -por decir alguna- ya que realmente lo único de lo que tenemos que preocuparnos es encontrar una impresora. Si tenéis impresora y no tinta (que es lo que suele pasar en la mayoría de las familias), Renfe ofrece unas máquinas para poder imprimirlas completamente gratis en las estaciones.

No tengo nada en contra de los billetes en papel, pero siento que ya son un atraso y un gasto innecesario. En la mayoría de mis viajes sólo utilizo el billete (digital o físico) para pasar por el arco de seguridad y antes de embarcar. En total, unos 5 o 6 segundos de uso como mucho.

Ya está. Si necesito justificar el gasto, debo tener cuidado en no estropearlo mucho en el caso de usar el billete físico. Esto último viene muy bien cuando estás dado de alta como Autónomo para justificar el gasto (también tenemos una opción digital, pero depende de tu gestor será mas tradicional o no). Todo lo que puedas ahorrarte, no te cortes y presenta tus billetes al asesor. Siempre y cuando esté relacionado con tu actividad, por supuesto.

Billete digital con la app de Renfe en el iPhone o Apple Watch

La primera vez que intenté pasar con el Apple Watch con el billete digital tuve una anécdota graciosa. El revisor decía que le enseñara el billete, al mostrarle el Apple Watch a través de Wallet, este comentaba algo exaltado que no le tomara el pelo, “que el billete no cabía ahí físicamente.” 😀

La App de Renfe es una app imprescindible si viajas mucho con ellos, pero curiosamente, un servicio de estas características cuenta con una aplicación terriblemente mala. No está bien optimizada y abrirla es una auténtica lotería, va por temporadas. Cuando apenas te hace falta, funciona sin problemas…

Gracias a esta app también podemos tener nuestro billete de manera digital, pero si queremos curarnos en salud, os recomiendo que hagáis una captura de pantalla del billete donde se pueda ver el código QR. Este código es el que necesita el revisor para saber si realmente estas autorizado a viajar en ese tren.

Lo mismo ocurre para entrar o salir de la mayoría de las estaciones. También si necesitáis hacer uso de un combinado de Cercanías a las diferentes estaciones de la ciudad. Que por cierto, esto último está siendo un verdadero caos con las nuevas tarjetas de 0,50 céntimos de euro que Renfe acaba de habilitar para eliminar los tickets de papel.

Consejos a evitar a la hora de reservar un billete en ALVIA.

Los coches -vagones- de Renfe tuvieron un problema a la hora de ser diseñados, no cabían todos los asientos de manera natural en una sola dirección, así que Renfe ideó los asientos enfrentados. Para poder ofertar el mayor número de plazas por coche, la solución optada fue la de coger 4 asientos y colocarlos enfrentados sin mesa. El espacio es bastante reducido y más incómodo a la hora de viajar. Evita comprar la fila 1 y 2, al menos en clase turista. También lo encontraremos en los asientos 8 y 9.

Renfe intenta hacer algunas promociones para que estos asientos salgan más baratos, pero hay que comprar los cuatro billetes para que salga rentable. Por supuesto, podemos comprarlo de manera individual, pero si la idea es ver una película en el ordenador o iPad no es una buena opción. Si queremos ir un grupo de amigos, entonces sí. Pero insisto que no es nada cómodo.

Para evitar este tipo de asientos, lo mejor es elegir la opción de selección de asientos. Si es posible, escoged pasillo. Ventanilla está bastante bien para los primeros viajes, pero el pasillo te da la libertad de levantarte cuando quieras sin tener que «molestar» al compañero de asiento. Créeme que cuando llevas unos cuantos viajes, esto lo agradecerás.

Los asientos enfrentados suelen estar en la clase Turista sin mesa, concretamente los asientos 1-2 y 8-9 de cada coche. En Preferente tenemos la opción de enfrentados con mesa con algo más de espacio. La opción de Preferente incluye un reposa brazos individual o escoger una fila de asientos sin compañero. Personalmente, no merece la pena pagar por ello, excepto si vamos en el AVE.

Tarjeta +RENFE

Esta tarjeta gratuita es bastante interesante, ya que nos permite recibir puntos por cada viaje y que podemos combinar en viajes gratis u otros beneficios. Mientras más puntos tengamos, más beneficios tendremos al pasar de categoría. Gracias a los viajes desde Septiembre hasta Diciembre pude comprar todos los billetes de Febrero completamente gratis al canjearlos.

Al pasar de categoría en estas tarjetas tienes más beneficios, en la categoría Plata tienes un billete anual al 50%, mientras que en la Oro tienes derecho a un viaje completo gratis, además de no tener que hacer cola para embarcar. Esto último suele dar algo de reparo (saltarte toda la cola para pasar el primero), pero tenemos ese beneficio (que se agradece bastante).

Sí, esta tarjetas la podemos digitalizar, así que no tenemos que llevarlas físicamente encima. Otro punto interesante es la de poder usar las salas VIP de RENFE mientras esperamos a nuestro tren. En el caso de Madrid Puerta de Atocha es prácticamente imposible acceder de la cantidad de viajeros que quieren hacer uso de ella.

Ahí puedes coger algún aperitivo, tomar un café o comer algo completamente gratis. Además de disfrutar de unos asientos cómodos para hacer más llevadera la espera. Aunque no siempre puedes acceder a ellas, depende mucho del tipo de viajes que hagas.

El paso de la tarjeta +Renfe a Plata u Oro se hace de manera automática cuando superas un gasto mínimo. En el caso de la Plata es a partir de 1.000 euros, mientras que la Oro es a partir de 3.000 euros al año. Sin lugar a dudas, si viajas mucho es muy recomendable que comiences a guardar tus puntos.

Bonus

Normalmente, cuando vas a embarcar, tienes que estar atento a los paneles que aparecen en las zonas de embarque. Hay ciertos trenes que suelen tener mucho retraso o que aparecen tarde en los paneles, casualmente, cuando hay mas volumen de viajeros.

Si tienes la suerte de poder estar relajado en la sala Club de Renfe, puedes conocer antes que nadie cuando saldrá tu tren. Mejor dicho, desde que puerta tienes que embarcar para colocarte en la cola correcta sin quedarte muy atrás.

Para ello, tenemos a nuestra disposición la aplicación ADIF (gratuita y disponible para iOS y Android). Esta app nos permitirá conocer con bastante antelación la puerta de embarque de cualquier tren, además si este tiene algún tipo de incidencia.

Yo suelo elegir (en la medida de lo posible) el tren por los motivos que ya te comenté en esta publicación.